Flamengo no pudo romper el sólido esquema defensivo de Peñarol y se tuvo que conformar con un empate 0-0 en el Estadio Campeón del Siglo, resultado que permitió al equipo uruguayo avanzar a las semifinales de la Copa Libertadores por primera vez en trece años. A pesar de que el equipo brasileño dominó en el segundo tiempo, con el uruguayo Nicolás de la Cruz y sus laterales jugando prácticamente como atacantes, los constantes errores en los pases y la incapacidad de conectar con sus delanteros impidieron que generaran peligro real en el arco de Aguerre.

Peñarol se mostró firme en el fondo y supo aguantar los embates de Flamengo sin mayores problemas, logrando el resultado que necesitaba para mantener viva la ilusión de conseguir su sexta Copa Libertadores. El pitazo final desató la euforia de los miles de hinchas que llenaron el estadio y no dejaron de alentar en todo momento, soñando con repetir la gloria continental.